La Silla Rota
Absolutamente no. El CMME es un bachillerato de alto rendimiento, no un centro de castigo. Usamos la disciplina militarizada como una herramienta formativa para enseñar orden, puntualidad y respeto. Nuestro enfoque es el Liderazgo con Sentido Humano. Aquí formamos ciudadanos con carácter que saben mandar porque aprendieron a respetar las reglas.
El colegio militarizado general Mariano Escobedo, que financia el gobierno del estado de Nuevo León, ha recibido más de mil 300 millones de pesos durante los cinco años de la administración de Samuel García.
Mientras en el país se debate la pertinencia de las escuelas con “disciplina militar”, a raíz de la muerte de Dafne Zapata, la menor de edad que murió durante su estancia en un internado militar de Ciudad Madero, Tamaulipas, el gobierno del emecista ha destinado abundantes recursos a esa institución, que ya existía a su llegada, pero que recibió incrementos de siete u ocho veces lo que percibía en 2018.
Una revisión al presupuesto de egresos de Nuevo León muestra que, en 2018, se asignaron 73 millones de pesos a esa escuela de nivel medio superior que actualmente cuenta con 11 planteles; en contraste, ocho años después, su presupuesto fue de 222 millones 19 mil pesos.
El de 2026 no es el gasto más elevado de colegio Mariano Escobedo, ya que, en 2021, en plena pandemia, cuando la educación se dio a distancia, se le asignaron 254 millones 321 mil pesos; el año previo, había recibido 246 millones.
El 2020 fue el año en que el presupuesto para la institución se elevó de manera significativa: si en 2019 se le entregaron 36 millones 728 mil pesos, para el ciclo siguiente el incremento fue de 70%.
En los registros históricos de la administración nuevoleonesa consta que el primer año en que se le destinó recursos fue 2017, cuando le entregaron 25 millones.
En su sitio web, alojado en un dominio del gobierno del estado que ostenta el color naranja de la papelería oficial (el mismo del partido al que pertenece Samuel García), el colegio Mariano Escobedo informa que tiene 11 planteles, en Monterrey, García, Sabinas Hidalgo, Juárez, Pesquería, Galeana, Linares, San Nicolás de los Garza, Montemorelos, Apodaca y Escobedo.
El colegio señala no es un sitio para corregir conductas de jóvenes ni un centro de castigo sino de un bachillerato “de alto rendimiento”. La disciplina militarizada se usa “como una herramienta formativa para enseñar orden, puntualidad y respeto. Aquí formamos ciudadanos con carácter que saben mandar porque aprendieron a respetar las reglas”.
Uno de los grandes atractivos ofrecidos por el colegio es su gratuidad, ya que el gobierno estatal cubre la operación completamente, sin pago de mensualidades ni uniformes, ofrece calzado y dos comidas diarias gratuitas.
“El único ‘pago’ que pedimos es el compromiso, la puntualidad y las ganas de estudiar del alumno”.
En esa misma sección se asegura que el colegio es el mejor bachillerato público del estado y que supera a instituciones privadas, sin mencionar cuales.
En el sitio no se precisa cuál es el plan de estudios ni quiénes imparten clases. Se promete, sin embargo, que en esa institución se practican deportes de alto rendimiento (box, judo, fútbol) y los alumnos no pasan tiempo frente al celular o en la calle.

