Acusan violencia institucional y una campaña para debilitar el posgrado feminista; señalan confabulación entre el sindicato y la propia institución universitaria
Profesoras-investigadoras del Posgrado en Estudios e Intervención Feministas (PEIF) de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) denunciaron públicamente una serie de presuntas acciones de hostigamiento, violencia institucional, persecución laboral y campañas de desprestigio que, aseguran, buscan afectar el funcionamiento e incluso la continuidad de este programa académico, considerado pionero en el país.
A través de un pronunciamiento dirigido a la comunidad académica, organizaciones feministas y a la opinión pública, las docentes sostuvieron que durante los últimos dos años han enfrentado un conjunto de medidas que describen como sistemáticas y orientadas a debilitar el proyecto educativo.
Entre las situaciones denunciadas mencionan la negativa reiterada para afiliarse al sindicato universitario, la suspensión de convocatorias de nuevo ingreso, la asignación de cargas de trabajo extraordinarias, obstáculos administrativos, filtraciones de información confidencial, procedimientos disciplinarios, presuntas irregularidades en procesos internos y una campaña de desprestigio difundida mediante redes sociales.
Las académicas señalaron que estas acciones han generado un ambiente de explotación laboral, acoso y violencia institucional, con repercusiones tanto en su desempeño profesional como en el desarrollo académico de estudiantes y proyectos de investigación.
Pese a este escenario, afirmaron que el PEIF ha mantenido indicadores académicos relevantes, entre ellos su permanencia en el Sistema Nacional de Posgrados, la obtención de financiamiento para investigaciones, la incorporación de integrantes del núcleo académico al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores y el impulso de actividades de divulgación científica y vinculación social.
Cronología de las presuntas irregularidades
En su pronunciamiento, las profesoras detallaron una serie de hechos que consideran parte de un patrón de hostigamiento institucional.
Explicaron que desde mayo de 2024 el Sindicato Independiente de Trabajadores Académicos de la Unicach (SITAUNICACH) les negó en tres ocasiones su incorporación, sin que, afirman, existiera una justificación legal o una resolución oficial que fundamentara esa decisión.
Posteriormente, en julio de 2025, la universidad suspendió la convocatoria de ingreso para la quinta generación de maestría y doctorado del PEIF bajo el argumento de incertidumbre respecto a las becas. Según las denunciantes, la convocatoria fue reabierta hasta finales de noviembre de ese año y con un periodo de vigencia reducido.
En noviembre de 2025, sostienen que fueron obligadas a elaborar documentos estratégicos relacionados con la evaluación del Sistema Nacional de Posgrados, tareas que, aseguran, correspondían a la coordinación administrativa del programa.
Uno de los episodios que califican como especialmente grave ocurrió en diciembre de 2025, cuando a una de las investigadoras se le notificó que había perdido un financiamiento obtenido mediante el Programa para el Desarrollo Profesional Docente (PRODEP), sin que se le proporcionara información suficiente sobre el destino de esos recursos. A su juicio, ello provocó la desaparición del Cuerpo Académico en Estudios Feministas que se encontraba consolidado.
Las docentes también denunciaron que la reactivación tardía de la convocatoria obligó a realizar el proceso completo de selección de estudiantes durante enero de 2026, generando una intensa sobrecarga laboral y administrativa.
Ese mismo mes fueron notificadas de dos quejas presentadas ante la Defensoría de los Derechos Universitarios, las cuales consideran parte de una estrategia para desacreditar su trayectoria académica y política.
En mayo de 2026, tras expresar su respaldo a estudiantes que denunciaban presuntos casos de acoso en la Facultad de Biología, participaron en una protesta pacífica en las instalaciones del CESMECA. Aseguran que, como consecuencia, se emitieron medidas administrativas y se suspendieron reuniones sustantivas del posgrado, afectando actividades académicas y procesos de evaluación estudiantil.
Asimismo, afirmaron haber documentado la filtración de información confidencial relacionada con la postulación de una de ellas a un órgano colegiado universitario, hecho que consideran una vulneración a su privacidad y reputación profesional.
Finalmente, señalaron que a partir de julio de 2026 comenzó una campaña de desprestigio en páginas de Facebook dedicadas a difundir contenido, que describen como sensacionalista y carente de rigor periodístico. Según su denuncia, parte del material gráfico difundido provendría de espacios internos de la universidad, lo que, sostienen, evidencia el uso de información institucional para alimentar dicha campaña.
Exigen investigación y cese del hostigamiento
Las profesoras informaron que ya promovieron recursos legales y administrativos ante instancias universitarias y autoridades externas para que se investiguen los hechos denunciados y cesen los presuntos actos de hostigamiento.
También hicieron un llamado a la comunidad académica, organizaciones sociales y a la sociedad en general para respaldar la defensa del Posgrado en Estudios e Intervención Feministas y de la libertad académica dentro de la universidad, al considerar que este programa representa un espacio de formación, investigación y promoción de los derechos de las mujeres.
Hasta el momento, la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas no había emitido un posicionamiento público sobre los señalamientos contenidos en el pronunciamiento de las profesoras-investigadoras.

