Primera de Cuatro Partes
Por: José Bersain Salas Culebro
A manera de Introducción: como lo he comentado con muchos de los amigos no me consideró más, que de ser un simple “Aprendiz de Escribiente”, en años anteriores por cuestiones personales, escribí algunos intentos de Artículos periodísticos propios sobre diversos temas, pero en su enorme mayoría publiqué textos oficiales.
Hoy ante la lluvia de información que circula en todos los espacios sobre un suceso de corte Mundial, me permití recopilar datos de diferentes agencias, medios de comunicación y comunicadores internacionales, expertos en la materia y dar a conocer acá en nuestro Chiapas, lo que considero mas trascendente sobre el tema.
Un saludo.
EL VATICANO
Mientras el mundo sigue llorando al Papa Francisco tras su muerte el pasado Lunes de Pascua, los trabajos y preparativos para designar a su Sucesor se están llevando a cabo, entre ellos el asegurar varios edificios alrededor de la Ciudad del Vaticano para la votación de su sucesor.
Personajes como Raniero Mancinelli, un sastre que ha vestido a tres papas, se prepara para el próximo pontífice. Con túnicas en tres tamaños y un toque de humor, asegura que estará listo para el cónclave que elegirá al nuevo papa.
Asimismo. Ya se instaló la chimenea por la que saldrá el humo blanco, señal de que los cardenales lograron mayorías.
Con la muerte del Papa Francisco, el mundo católico se prepara para una de sus ceremonias más solemnes y enigmáticas: “El Cónclave”, para elegir al nuevo pontífice. Pero a diferencia de elecciones anteriores, esta vez la amenaza más temida no es política ni doctrinal, sino digital.
Unos 16 días después de la muerte del pontífice, para permitir el luto y los preparativos. En los confines de la Capilla Sixtina del Vaticano, 133 cardenales de todo el mundo menores de 80 años, de los cuales alrededor del 80 % fueron nombrados directamente por el Papa Francisco, votarán sobre quién debe asumir el liderazgo de la Iglesia Católica.
El cónclave comenzará el próximo miércoles 7 de mayo, previa misa denominada “Pro eligiendo pontífice” por la mañana, y aproximadamente a partir de las 16.30 horas (horario de Roma – 08.30 AM Horario de la Ciudad de México, ya que hay una diferencia de Ocho horas), se dará inicio a la disertación y la votación.
Serán solo 133 cardenales presentes, menores de 80 años (ya que dos se reportaron enfermos por problemas de salud), los participantes en el cónclave, que se celebrará en la Capilla Sixtina, en el corazón del Vaticano y a quienes se les prohibirá toda comunicación con el exterior hasta que sea elegido el próximo Papa.
El Vaticano informó el pasado martes 29 de abril que dos cardenales no participarían en el cónclave que comenzará el próximo 7 de mayo, reduciendo a 133 el número de purpurados con derecho a voto. Se trata de un español y un bosnio que estarán ausentes por motivos de salud. Aunque el portavoz Matteo Bruni evitó dar nombres, la Conferencia Episcopal Española confirmó que uno de ellos es Antonio Cañizares, de 79 años y arzobispo emérito de Valencia.
Por otro lado, el cardenal Ángelo Becciu, fue el primer excluido del cónclave por un escándalo inmobiliario, afirmó que ha decidido obedecer la decisión de su exclusión, respetando la autoridad papal.
Hay que recordar que, de acuerdo con los estatutos del Vaticano, la elección del nuevo Papa culminará cuando alguno de los apuntados se quede con, al menos, 89 votos que representan las dos terceras partes de los integrantes del conciliábulo.
Si bien la elección del nuevo Papa arrancará este miércoles es muy poco probable que el desenlace sea el mismo día, lo anterior teniendo en cuenta que no hay postulados.
Es decir, las votaciones se van decantando a medida que van quedando expuestas las intenciones de los cardenales.
Las más recientes votaciones han necesitado de, al menos, un día para dar con el nuevo Papa. En los últimos tres cónclaves, el que dejó como líder de la Iglesia a Juan Pablo II se tomó tres días.
Para las más recientes disertaciones, la elección del nuevo Papa ha limitado su tiempo, llevando incluso a que las votaciones tengan un margen y dejen para la selección a los dos nombres con mayor número de sufragios.
El próximo cónclave de la Iglesia Católica para elegir al sucesor del Papa Francisco ha despertado un interés sin precedentes, en buena medida gracias a la expansión de la información a través de medios digitales y redes sociales. A diferencia de épocas anteriores, cuando el conocimiento sobre la Iglesia era limitado a unos pocos expertos y se manejaba con hermetismo casi esotérico, hoy existe una democratización del acceso y generación de contenidos religiosos. Si bien la calidad, objetividad y veracidad de esta información varían ampliamente, el saldo es una mayor apertura en temas que en otros tiempos eran considerados tabú.
Desde Juan Pablo II, los papas han mostrado una tendencia a salir del tradicional aislamiento romano para establecer un contacto más directo con comunidades de todo el mundo, haciendo públicas y más accesibles sus agendas. Paralelamente, escándalos sexuales, financieros y la histórica renuncia de Benedicto XVI contribuyeron a colocar los asuntos internos de la Iglesia bajo el escrutinio de la opinión pública global.
Hoy, tras la muerte de Francisco, el mundo vuelve sus ojos a la elección del nuevo Pontífice. Aunque el proceso corresponde exclusivamente al Colegio Cardenalicio del que solo podrán tener derecho a votar 133 cardenales electores menores de 80 años, de los cuales 108 fueron nombrados por Francisco—, fieles, teólogos, periodistas, especialistas y personalidades públicas no dudan en opinar sobre los posibles “papabili” y las corrientes que compiten dentro del Colegio.
Este cónclave es particularmente crucial no solo por el relevo papal, sino también por los profundos desafíos internos y externos que enfrenta la Iglesia desde el Concilio Vaticano II. A pesar de contar con pontífices populares, la institución no ha logrado detener la caída en el número de fieles ni el descenso de vocaciones sacerdotales, especialmente en Europa —el antiguo corazón de la “Cristiandad” medieval.
Analistas apuntan a dos corrientes principales en el marco de las votaciones. De un lado, la posibilidad de que se escoja una línea sucesora de la ideología del papa Francisco: una Iglesia que siga buscando la austeridad y la inclusión de más creyentes, incluida la población LGTBIQ+.
En ese lado de la vertiente, cardenales como Matteo Zuppi, de Italia, o Luis Antonio Tagle podrían llegar ser los principales representantes de esa ideología.
La otra vertiente apuntaría a que el líder de la Iglesia sea un religioso de línea más conservadora, como el cardenal de Ghana Peter Turkson, de quien incluso se ha mencionado podría ser fundamental en la masificación de las políticas de control migratorio que hoy, se presentan en Europa.
- Figuras clave del cónclave: del camarlengo a la voz del “Habemus Papam”
1) El camarlengo: el camarlengo, de designación papal y tiene el objetivo de “cuidar y administrar los bienes y derechos temporales de la Sede Apostólica” en ese tiempo. Francisco designó en febrero de 2019 al purpurado estadounidense Kevin Joseph Farrell, que además podrá votar y hasta ser elegido papa en el cónclave por tener menos de 80 años.
2) El cardenal decano: el italiano Giovanni Battista Re fue nombrado en este cargo en enero de 2020 por el resto de purpurados de la Orden de Obispos y validado por Francisco. Su deber primero es encabezar el Colegio Cardenalicio y, por eso, es un referente entre los participantes del cónclave, Re ofició el funeral del papa argentino y hará lo mismo en la misa ‘Pro eligendo pontifice’ antes del acceso a la Capilla Sixtina.
3) El maestro ceremoniero: Es el responsable de dirigir los ritos y liturgias en los papas. Actualmente el cargo es desempeñado por el arzobispo italiano Diego Giovanni Ravelli. Será él quien pronuncie la fórmula ‘Extra omnes’ (fuera todos), para expulsar de la Capilla Sixtina a todo aquel que no vista la púrpura y no sea elector (menor de 80 años), garantizando así su total confidencialidad.
4) Al frente del cónclave: El cardenal que presidirá desde dentro el cónclave será el más anciano de la Orden de los Obispos: Pietro Parolin, secretario de Estado de Francisco y considerado uno de los ‘papables’. Cuando un candidato alcance los dos tercios de los votos y sea elegido papa, será él quien le pregunte si acepta el poder con la fórmula en latín.
5) ‘Cum clave’: La Capilla Sixtina permanecerá cerrada y vigilada por la Guardia Suiza mientras los cardenales, en su interior, debaten o votan. La mano que abrirá y cerrará con llave sus portones cuando se requiera será la del cardenal indio George Jacob Koovakad, el último de la Orden de los Diáconos.
6) ‘Habemus papam’: El cardenal protodiácono será el encargado de anunciar al mundo que el cónclave ya ha elegido un nuevo papa, justo después de que los propios cardenales lo hagan con el humo de sus votos quemados en una estufa dentro de la Sixtina. En esta ocasión, la voz que dará la vuelta al planeta será del francés Dominique Mamberti
Con Información de: Historia de Redacción AN / MDS, Anna Desmarais, Historia de benell.cortes, Excelsior 2 de mayo AMOS OLVERA PALOMINO, yahoo!noticias redacción Noticias, AP/Alessandra Tarantino) (ASSOCIATED PRESS)
Continuamos informándoles por acá, En Corto. . .Pero Muy En Corto. . .

