Proceso
El secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, afirmó que las personas cuyos cuerpos han sido localizados descuartizados en las últimas semanas en Tabasco pertenecían al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y a La Barredora, organizaciones criminales que mantienen una disputa por el control de la entidad.
El funcionario pidió que estos hechos de extrema violencia no sean interpretados como un incremento de la incidencia delictiva en el estado, al sostener que las víctimas pertenecían a ambos grupos delictivos enfrentados por la plaza.
“Son integrantes de esos grupos que se están enfrentando entre sí”, señaló al ser cuestionado sobre los recientes hallazgos de cuerpos desmembrados.
López Obrador aseguró que desde el inicio de la administración del gobernador Javier May Rodríguez la incidencia de homicidios dolosos ha disminuido.
Indicó que cuando asumieron el gobierno se registraban en promedio 3.7 asesinatos diarios y que actualmente la cifra se ubica por debajo de dos.
Asimismo, afirmó que en lo que va de la administración han sido detenidos alrededor de mil 500 presuntos integrantes de la delincuencia organizada.
Las declaraciones del secretario de Gobierno se dieron tras una nueva jornada de violencia. La mañana de este martes fueron localizados los cuerpos desmembrados de dos personas en la ranchería Río Tinto, tercera sección, del municipio de Centro.
Los restos fueron abandonados dentro de bolsas negras, junto con una lona con un mensaje atribuido a un grupo delictivo, lo que movilizó a corporaciones estatales y federales.
Un día antes fue localizada una cabeza humana dentro de una hielera abandonada a un costado de la carretera Villahermosa-La Isla, cerca de una escuela de la colonia Miguel Hidalgo, también en el municipio de Centro.
Estos hechos se suman al hallazgo, la semana pasada, de restos humanos dentro de una tara abandonada frente al CBTa número 54, en Villa Ocuiltzapotlán, así como a otros casos recientes de cuerpos desmembrados registrados en distintos municipios del estado.
Desde finales de 2023, Tabasco enfrenta una escalada de violencia derivada de la disputa entre el CJNG y La Barredora por el control de las actividades ilícitas. El enfrentamiento ha dejado ejecuciones, cuerpos desmembrados, narcomantas, bloqueos carreteros y ataques armados en diversas regiones de la entidad.
Aunque el gobierno estatal sostiene que los homicidios dolosos mantienen una tendencia a la baja, los hallazgos recurrentes de restos humanos reflejan que la confrontación entre ambas organizaciones criminales persiste.

