Es una manifestación que hacen colectivas desde hace ocho años para recordar y nombrar a las mujeres que han sido víctimas de feminicidio
En un intento por minimizar y violar los derechos de las colectivas que organizan la marcha de las mujeres asesinadas en Chiapas, el gobierno de San Cristóbal de Las Casas, que encabeza Mariano Díaz Ochoa, le cambió el horario programado de las 18:20 horas para las 17:00 horas.
En un desplegado enviado a los medios de comunicación, la Red de Colectivas e Individualidades Feministas de los Altos de Chiapas, le exigieron al alcalde que garantice la libertad de expresión y el derecho a la libre manifestación, así como la seguridad de todas las participantes en la marcha de las catrinas.
Señalan que desde hace ocho años, las mujeres feministas del país marchan para recordar y nombrar a las mujeres que han sido víctimas de feminicidio. Esta marcha es de protesta no de fiesta, precisan.
Señalan que con días de anticipación, definieron el horario y la ruta del contingente que marchara en territorio San critobalence, pero lamentablemente hace algunas horas a escaso tiempo de que la marcha se lleve a cabo, un grupo de motociclistas nombrado “Unión De Motociclistas De San Cristóbal” envió un comunicado vía whatssap donde a letra dice:
“Se realizó una reunión con los motociclistas que van a participar junto con tránsito municipal y otras delegaciones de Gobierno y nos cambiaron el horario debido a que iba haber un desfile de catrinas, aunado a unos carros alegóricos y dos más al parecer, se cambia el horario de las 6:30 a las 5:00”
La Red precisa que esta acción es un intento de despolitización a un ejercicio de protesta y libre manifestación. Hacen énfasis que la marcha de las catrinas no es un desfile, responde al clamor de vida libre de violencia para las mujeres.
Por ello, cambiar el horario de un evento encaminado a la diversión para hacerlo coincidir con una marcha de protesta también representa un atentado contra el derecho a la libre manifestación y es violencia en razón de género.

