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La presidenta Claudia Sheinbaum marcó este jueves 15 de octubre el alcance de la nueva negociación salarial en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Lo hizo después de que la mayoría de los trabajadores rechazara en consulta el aumento de 6.8%. El director general, Zoé Robledo, reevaluará la propuesta, pero con una condición: “todo tiene que estar en el marco de lo posible”.
Un límite claro para la nueva oferta
Desde la conferencia matutina, la mandataria informó que Robledo analizará hoy y mañana una propuesta que pueda ser “de beneficio” para la base trabajadora. Dijo también que el director del IMSS tiene que abrir una mesa de trabajo para explorar alternativas.
Ante la pregunta sobre el rango del posible aumento, evitó dar cifras. Sostuvo que “nadie está obligado a lo imposible” y que la oferta debe ser la de mayor beneficio dentro de lo viable. Aclaró que, desde su perspectiva, el salario es el punto central, aunque también están sobre la mesa las condiciones de trabajo de quienes atienden a los derechohabientes.
Cómo se llegó al “no”
El rechazo es el desenlace de varios días de tensión:
El aumento: se integraba por 2.9% al salario tabular y 3.9% en prestaciones.
El aval sindical previo: el Congreso Nacional del SNTSS lo aprobó con mil 56 votos a favor y 266 en contra.
Las protestas: desde el 8 de octubre hubo paros y bloqueos en la Ciudad de México y otros estados.
El padrón: la consulta del 14 de octubre habilitó a 476 mil 260 trabajadores en activo.
Un corte preliminar del sindicato a las 19:00 horas del día de la votación registraba una participación cercana al 60% del padrón. Este jueves, el secretario general del SNTSS, Rafael Olivos, reconoció que la mayoría no aprobó la propuesta y anunció que pedirá retomar la mesa de negociación con el Instituto.
La Reforma Laboral, en el centro del argumento
Sheinbaum atribuyó el resultado a la Reforma Laboral del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Esa reforma permite a los trabajadores del Apartado A pronunciarse cuando no reconocen lo negociado por su dirigencia.
Para la presidenta, sin ese mecanismo la consulta no habría existido. Defendió que fue una votación libre, y respondió así a quienes anticipaban que sería “amañada”. Según dijo, la dirigencia vio la inconformidad y abrió el proceso.
¿Qué piden los trabajadores?
El sector inconforme va más allá del porcentaje. Sus exigencias incluyen:
Aumento directo de 10%: al tabulador, frente al 2.9% directo de la propuesta.
Más personal y abasto: contratación de más personal, mejores condiciones de jubilación, medicamentos e insumos.
Cambios en el sindicato: un Congreso Nacional Extraordinario y relevo en la dirigencia.
El IMSS sostuvo antes de la votación que el incremento estaba por encima de la inflación y que, desde 2019, el aumento salarial promedio ha sido de 6.94% anual.
Dudas sobre el proceso y lo que sigue
La consulta no estuvo exenta de cuestionamientos. Trabajadores inconformes denunciaron presuntas irregularidades en su organización y advirtieron que podrían desconocer el resultado si el proceso no era transparente. Aun así, el rechazo fue reconocido por el propio sindicato y por la presidenta.
Los siguientes pasos son tres:
La propuesta de Robledo: su análisis se espera entre hoy y mañana.
La prórroga: Sheinbaum indicó que dependerá de lo que decida el sindicato.
La respuesta de los inconformes: grupos de trabajadores han anunciado una segunda movilización nacional y reclaman un aumento no menor a 10%.

