Seis personas resultaron heridas tras un accidente de un colectivo que cubre la ruta conocida como 8000, se quedó sin frenos en la bajada del tramo Copoya-Tuxtla Gutierrez. La pericia del conductor evitó que el resultado final fuera una tragedia.
El conductor ante tal situación relató que, al estar en una bajada optó por frenar con motor, y una vez disminuida la velocidad decidió estrellarse contra un poste.
Los pasajeros resultaron con heridas menores y la unidad estampada contra el poste de metal.
Al darse cuenta de la situación, el chofer alertó a los usuarios para sujetarse lo mejor que pudieran y ello, en consecuencia, evitó que el impacto los tomara por sorpresa.
El dueño de la unidad siniestrada se hizo responsable de los daños, a los lesionados se les dio un pase médico.
Finalmente una grúa se llevó la unidad a un corralón en turno para deslindar responsabilidades.

