Político MX
Que una vez que el Congreso recibió este miércoles la iniciativa presidencial de reforma electoral, en los pasillos de San Lázaro y el Senado cada vez se habla más del llamado “Plan B”.
Esta estrategia no implicaría modificar la Constitución, sino mover piezas clave dentro de las leyes secundarias, una jugada que requiere muchos menos votos (mayoría simple) y permitiría al oficialismo avanzar sin necesidad de alcanzar la mayoría calificada.
Nos cuentan que los legisladores panistas ya encendieron las alertas.
Advierten que por esta vía alterna se podrían hacer ajustes “a la medida”, como modificar la fórmula matemática con la que se calcula la representación proporcional y cambiar las reglas operativas en la distribución de escaños.
Aunque no sería la reforma profunda y constitucional que se planteó inicialmente, en el bloque opositor saben que sí es una forma de sacudir el tablero electoral sin desgastarse en una batalla imposible.

