Al menos 100 alumnos han sufrido vejaciones; 15 abandonaron el curso; un padre de familia alza la voz por su hija
Padres de familia de estudiantes de nuevo ingreso a la Escuela Normal Rural Mactumactzá denunciaron públicamente presuntos actos de violencia, privación del sueño, deshidratación y trabajos forzados durante el curso de inducción, prácticas que —aseguran— pusieron en riesgo la integridad física y psicológica de decenas de jóvenes.
Durante una conferencia de prensa realizada frente al Palacio de Gobierno, José Núñez, padre de una de las alumnas afectadas y originario de la comunidad San Antonio Naranjal, municipio de Simojovel, afirmó que los estudiantes ingresaron legalmente a la institución tras aprobar el examen de admisión el pasado 25 de junio.
Explicó que posteriormente fueron convocados a un supuesto curso de bienvenida, del 20 de julio al 4 de agosto, del cual los padres recibieron información que, asegura, no correspondió con lo que realmente ocurrió al interior del plantel.
Según su testimonio, su hija fue abandonada por integrantes del comité estudiantil en el Parqwue Central de Tuxtla Gutiérrez luego de presentar un severo deterioro físico y emocional. Afirmó que la joven permaneció varios días sin dormir, con escasa alimentación e hidratación, además de ser obligada a realizar labores agrícolas bajo altas temperaturas.
“Desde el domingo hasta el miércoles no les permitieron dormir ni una hora. Los obligaban a trabajar en el campo, les daban herramientas y, cuando ya no podían sostenerlas, los hacían arrancar la maleza con las manos. Al terminar la jornada apenas recibían un vaso de agua para cinco personas”, denunció.
El padre señaló que su hija tuvo que ser atendida en hospitales del ISSSTE y del Hospital Comunitario de Simojovel, donde fue diagnosticada con deshidratación y recibió tratamiento médico. Indicó que aún permanece debilitada, aunque estable.
Incomunicados y sin teléfonos celulares; 15 alumnos afectados; estiman que son alrededor de 100
Asimismo, acusó que durante las actividades los estudiantes fueron incomunicados al retirarles sus teléfonos celulares, pese a que los organizadores contaban con los números telefónicos de los padres de familia y nunca les notificaron sobre el estado de salud de los jóvenes que presentaban complicaciones.
De acuerdo con la denuncia, al menos 15 estudiantes habrían abandonado el curso por problemas físicos derivados de estas prácticas; sin embargo, estimó que entre 70 y 100 alumnos habrían sido expulsados o decidieron salir de la institución tras las presuntas novatadas.
José Núñez responsabilizó directamente a los comités estudiantiles de organizar estas actividades y aclaró que su exigencia no está dirigida contra la institución educativa en sí, sino contra quienes ejercen el control interno de los alumnos de nuevo ingreso.
“No hay tradición ni costumbre que esté por encima de los derechos humanos ni de la Constitución. Lo único que pedimos es que nuestros hijos no pierdan la matrícula que obtuvieron con tanto esfuerzo y que el gobierno los reubique en otras escuelas normales”, expresó.
Los padres informaron que ya presentaron denuncias ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Atención Ciudadana del Gobierno del Estado y otras instancias, además de solicitar la intervención de las autoridades educativas para investigar los hechos.
Hasta el momento, señalaron, la dirección de la Escuela Normal Rural Mactumactzá no ha emitido una respuesta oficial ni ha establecido contacto con las familias inconformes.
Los denunciantes solicitaron al Gobierno del Estado y a la Secretaría de Educación garantizar la protección de los estudiantes, investigar las presuntas violaciones a los derechos humanos y evitar que los jóvenes afectados pierdan el lugar que obtuvieron mediante el proceso oficial de admisión.
Novatadas con muertos en años anteriores
Las llamadas “novatadas” o rituales de iniciación han formado parte, durante décadas, de la vida interna de diversas escuelas normales rurales del país. En el caso de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, estas dinámicas han sido denunciadas de manera recurrente por generaciones de alumnos y padres de familia. Diversos testimonios, difundidos a lo largo de los años, han señalado presuntos castigos físicos, aislamiento, jornadas extenuantes de trabajo y mecanismos de control ejercidos por los comités estudiantiles sobre los alumnos de nuevo ingreso. No obstante, pocas de estas denuncias han derivado en investigaciones públicas o sanciones contra los responsables.
La Normal Rural Mactumactzá, fundada en 1931, es una de las 16 escuelas normales rurales que permanecen en funcionamiento en México y ha sido protagonista de diversos movimientos sociales y estudiantiles. En los últimos años ha ocupado la atención nacional por protestas relacionadas con procesos de admisión, demandas presupuestales y conflictos con autoridades estatales, particularmente en 2021, cuando decenas de estudiantes fueron detenidos tras enfrentamientos con cuerpos de seguridad.
Entre los casos más graves documentados figura el ocurrido en julio de 2018, cuando una presunta novatada dejó como saldo la muerte del estudiante José Luis Hernández y dos alumnos más con lesiones de gravedad. Un año antes, en 2017, también se reportó el fallecimiento de una estudiante que habría estado relacionado con este tipo de prácticas.
Derivado de estas prácticas, en 2019 y 2021, varios estudiantes decidieron abandonar la institución y solicitar su baja definitiva, al considerar que las condiciones del proceso de inducción atentaban contra su integridad física y psicológica.

