La Silla Rota
No es fácil llegar a Ngiba, pequeña región ubicada en la Mixteca alta y en la que, por cierto, casi no hay agua porque la sequía es severa y constante. Así que tampoco es fácil hacer un documental sobre sus pobladores, quienes a pesar de la pobreza han decidido quedarse en Ngiba para defender su historia, su lengua y su territorio.
El cineasta Miguel Ortiz emprendió la tarea de plasmar en una película documental la realidad de esta comunidad que está a punto de desaparecer junto con toda la cultura que representan.
“Los últimos hablantes del Ngiba tienen en su mayoría más de 60 años. Son personas que luchan para subsistir a pesar de la creciente sequía. Mientras muchos emigran buscando mejores condiciones de vida, otros se quedan buscando defender su cultural ante el colapso climático de la región y el riesgo de que sus raíces desparezcan para siempre”, explica Miguel Ortiz en entrevista con La Silla Rota.
Egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica, Ortiz sometió el proyecto de este documental para el concurso Ópera Prima, creado para financiar la película debut de alumnos y ex alumnos de esa escuela desde hace 32 años.
Bajo el título “El origen del tiempo”, el documental resultó seleccionado en el ciclo 2022-2023, el primero en el que el gobierno federal desapareció Foprocine, el fideicomiso encargado de gestionar y otorgar el dinero para la producción de las películas.
Documental en riesgo
En enero de 2021, cuando se concretó la desaparición de los fideicomisos (también se cerró Fidecine) María Novaro, directora de IMCINE, anunció la creación de un nuevo fondo de 103 millones de pesos para cumplir la misma función, incluyendo el financiamiento de las Óperas Primas del Centro de Capacitación Cinematográfica.
“En el caso del CCC, por depender del sector cultura, el recurso de óperas primas ya está garantizado en su presupuesto anual”, dijo en una entrevista con la estación IMER.
La experiencia de Miguel Ortiz fue otra y contradice a Novaro. “No sé cómo haya sido la experiencia en el caso de la ópera prima de ficción pero lo que nos tocó vivir es que los recursos no llegaron de acuerdo con el calendario establecido”.
En 2023, primer año con este nuevo esquema ya sin fideicomisos, el CCC gestionó 10 millones de pesos para la ópera prima de Miguel Ortiz, a través de un proyecto de inversión del que LSR tiene una copia.
Pero cuando llegó el momento de comenzar la etapa de filmación de El origen tiempo, el dinero no llegó. El proceso se complicó porque, contrario a lo anunciado por Novaro, las óperas primas no entraron en el presupuesto anual, sino que el CCC tuvo que gestionar un proyecto de inversión ante Hacienda para pedir el presupuesto.
De acuerdo con el proyecto de inversión, “El origen del tiempo” obtuvo 10 millones de pesos, divididos 4 etapas:
Preproducción con 1 millón
Producción 6 millones
Post producción 2.7 millones
Gastos de seguros y auditorio 300 mil
Fue el monto de producción el que se atoró, ya que ahí contempla filmación del documental capturar las imágenes y sonidos, capturar las imágenes y sonidos que conformarán la obra fílmica de acuerdo con lo previsto en el proyecto y plan de producción.
Este retraso del dinero puso en riesgo la filmación de “El origen del tiempo”, no sólo por el incumplimiento de los tiempos establecidos en el cronograma y que son parte de las exigencias para la aprobación del proyecto, también y, sobre todo, por la naturaleza del documental.
“Estamos hablando de una cultura a la que se le está acabando el tiempo. La idea esencial del documental es retratar a la comunidad en un momento específico. Hubo un momento este año en el que teníamos que viajar a Ngiba para filmar, pero no teníamos el dinero, no llegaba el presupuesto asignado”. Y no llegó.
Un problema de varios años
La Silla Rota ha publicado desde 2022 documentos que comprueban los problemas generados por la desaparición de los fideicomisos en el cine. Uno de esos documentos, generado por el propio Centro de Capacitación Cinematográfica en julio de 2022 señala:
“El principal obstáculo al que se enfrenta el Centro para el desarrollo, la realización y conclusión de sus largometrajes del programa “Óperas Primas”, es no contar con recursos para la configuración de la infraestructura y servicios necesarios para invertir en la producción de las películas y por lo tanto no garantiza concluir en tiempo y forma los proyectos e incumple su meta anual de filmar dos largometrajes”, publicó LSR en 2022.
Y esa experiencia la tuvo Miguel Ortiz con “El origen del tiempo”. “Quizá en el género de ficción sea posible retrasar la filmación, pero en el caso del documental dependemos de las personas a las que se filma. Y no fue fácil llegar a esta comunidad y convencer a la gente de que nos dejaran entrar en su vida para filmarlos. Era muy difícil reagendar, decirles que siempre no los filmaríamos en el periodo que acordamos”.
Con la angustia de tener el tiempo encima, el cineasta Miguel Ortiz vio una luz en su camino. “La verdad es que no tengo más que agradecimiento para la escuela. El Centro de Capacitación Cinematográfica ha hecho todo lo posible para que el documental avance”.
Y “todo lo posible” incluye haberle otorgado a Miguel Ortiz el dinero que no llegaba desde la federación. El cineasta y su equipo pudieron cumplir con la filmación pactada durante este mes de mayo de 2023 en la comunidad Ngiba y justo ahora están de regreso para comenzar con el proceso de posproducción.
“No sé de dónde sacó dinero la escuela, pero quiero recalcar que no hubiera sido posible cumplir con el documental si no hubiera sido por ese adelanto”.
“El origen del tiempo” planea su estreno en 2025.

