Proceso
Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reiniciaron labores luego de dos semanas de receso y fueron recibidos con más de 400 expedientes nuevos que deberán analizar en los próximos meses.
Durante la sesión solemne de este lunes, la ministra Loretta Ortiz Ahlf, quien junto con Giovanni Figueroa conformó la comisión de receso, informó a sus compañeros que durante estas dos semanas fueron formados 425 nuevos expedientes, de los cuales 403 ya fueron enviados a la Subsecretaria General de Acuerdos relacionados con juicios de amparo y 22 a la Sección de Trámite de Controversias Constitucionales y Acciones de Inconstitucionalidad.
En total, la ministra dio cuenta que la Corte recibió 1049 escritos de los cuales 788 fueron dirigidos a la Subsecretaría General de Acuerdos; 246 a la Sección de Trámite de Controversias Constitucionales y Acciones de Inconstitucionalidad, y 15 a la Mesa de Correspondencia.
Destacó la admisión a trámite de nuevas acciones de inconstitucionalidad en materia electoral, aunque no precisó cuántas.
Asimismo, Ortiz Ahlf aprovechó para destacar que el inicio del segundo periodo de labores de la nueva integración de la Corte, los ministros deben sostener el ritmo de trabajo necesario que les permita avanzar en la resolución de los expedientes preservando la calidad de los debates.
“Nuestras diferencias de perspectiva, formación y aproximación jurídica enriquecen la discusión y nos exigen ofrecer mejores razones para sustentar nuestras decisiones; cada una se construye con las aportaciones y el trabajo colectivo de quienes intervienen en el estudio de los asuntos”, dijo.
“La experiencia de estos meses nos permite comenzar el periodo con plena confianza, hemos comprobado que la pluralidad se convierte en una fortaleza institucional cuando existe disposición para escuchar y revisar los propios argumentos”.
Abatir el rezago
El ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz destacó que durante el primer periodo de sesiones de este año, el Pleno ha resuelto 2 mil 243 asuntos y tiene pendientes 56 de los mil 471 que heredaron de la anterior integración.
“Ya estamos resolviendo también asuntos que hemos recibido a partir del primero de septiembre. Hasta agosto de dos mil veintiséis, las ponencias tenían en promedio 147 asuntos, mientras que hoy cada ponencia tiene en estudio un promedio de 54 asuntos, es decir, hemos bajado a una tercera parte. Es importante señalar que cada mes se turnan entre 8 y 15 asuntos a cada ponencia, mientras que mensualmente se resuelven en promedio 18 asuntos. Este promedio nos está permitiendo abatir el rezago y comenzar a resolver los asuntos recibidos por esta nueva integración”, indicó.
Durante el primer periodo ordinario de sesiones de la Corte, los debates destacaron públicamente por las diferencias mostradas entre sus integrantes y sus comentarios polémicos.
Aguilar Ortiz reconoció que hay voces que auguran el fracaso de la nueva Corte o que “apuestan a la confrontación” y pidió a esas personas sumarse a los trabajos de la Corte en cada una de sus áreas.
“Es bienvenida la crítica y el escrutinio permanente, pero es y será más útil la crítica constructiva, la vigilancia atenta y el cuestionamiento que fortalece, que no se basa en la confrontación, la descalificación o peor aún, en la discriminación”, afirmó.
En cambio, el ministro Giovanni destacó, igual que Ortiz Ahlf, que las diferencias de criterios entre sus compañeros son normales por tratarse de un órgano cuyas decisiones son colegiadas.
Por ello, llamó a los ministros a mantener el respeto pues recordó que en la labor de los jueces constitucionales no hay cabida a las diferencias por motivos políticos o personales, como en algún momento fue acusado por la ministra Lenia Batres Guadarrama.
“El consenso no debe forzarse. El disenso es bienvenido e incluso saludable para esta Suprema Corte, siempre y cuando se sustente en la razón jurídica. En nuestra labor no tienen cabida las diferencias por motivos políticos o personales, el desacuerdo sólo es válido cuando emana del razonamiento jurídico.
“Hago votos por ello, para que reiniciemos labores con dinamismo, debates intensos pero muy respetuosos, escucha atenta y apertura mental frente a nuevos argumentos que puedan incluso hacernos cambiar de parecer”, apuntó.
El ministro Irving Espinosa Betanzo reconoció que la Corte se encuentra en un punto de inflexión histórica pues su labor no sólo demanda rigor técnico sino “un coraje institucional inquebrantable y una pedagogía constitucional transparente·.
“La impartición de justicia, desde mi punto de vista, no debe ejercerse en el aislamiento ideológico ni en el vacío, sino de cara a la ciudadanía. Respondiendo con la norma soberana como el único faro que orienta la vida democrática de la nación, con el compromiso de que el derecho sea claro para que este sea del pueblo, aun cuando por alguna circunstancia la ley pudiera ser confusa o difícil de entender, nuestra obligación es que nuestras decisiones sean transparentes y accesibles para todas y todos, que todas y todos puedan leerlas y sobre todo que sepan qué significan”, dijo.

