Proceso
“Jamás daré una orden para reprimir ninguna expresión pública o movilización”. Así respondió la jefa de Gobierno, Clara Brugada, a las familias buscadoras que denunciaron haber sido víctimas de agresiones por parte de oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) durante una protesta que encabezaron sobre Calzada de Tlalpan, en el marco del partido entre la Selección Mexicana y Ecuador del Mundial 2026.
Durante la conferencia de este martes, la morenista incorporó el caso al balance oficial de los operativos desplegados por el Mundial: “He solicitado que se realice una investigación para deslindar responsabilidades y, en su caso, sancionar si hubo alguna irregularidad o algún comportamiento incorrecto. En esta ciudad no se reprime, ni se tolera ningún tipo de abuso de la autoridad”.
Agregó que su administración llegó a un “acuerdo” con las familias: “De que pudieran caminar sobre Tlalpan, no solo el día de ayer, sino en el anterior partido, y llegarán al punto donde ellas habían definido. Y así se hizo. Es decir, se tuvieron reuniones para construir con ellas esta tarea”.
El titular de la SSC, Pablo Vázquez, se alineó con el discurso de Brugada y dijo: “Como se hizo público, en ningún momento se dio una instrucción para limitar la libertad de manifestación y de expresión del contingente. Lo que se pretendió fue mantener libres algunos carriles de Calzada de Tlalpan para desahogar la fuerte carga vehicular que se tenía en ese momento”.
De acuerdo con la versión del jefe de la policía capitalina, los oficiales realizaron una línea de contención “que generó fricciones y empujones” con las familias buscadoras: “Mismos que derivaron en hechos que fueron denunciados por integrantes de dicho grupo, como posibles violaciones a los protocolos de actuación policial”.
Añadió que instruyó a las direcciones generales de Asuntos Internos y de Derechos Humanos de la SSC a investigar los hechos denunciados.
El secretario adelantó que, en los próximos días, la SSC establecerá diálogo con integrantes del contingente y con cualquier otro colectivo que así lo desee, en el marco del Sistema de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México.
La declaración de Brugada ocurrió un día después de que en medios de comunicación y redes sociales se viralizaron grabaciones que muestran a policías capitalinos jaloneando, empujando y encapsulando a los buscadores durante una “cascarita” organizada a la altura de la estación Ermita, del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, como parte de una jornada de protestas horas antes de la marcha que tenían prevista hacia el Estadio Ciudad de México.
Esa movilización en las afueras del Coloso de Santa Úrsula fue la primera en la que los colectivos lograron llegar hasta las puertas del inmueble, después de que un día antes le exigieron al secretario de Gobierno, César Cravioto, retirar las restricciones que durante los partidos del 11 y el 24 de junio les impidieron avanzar más allá del primer puente peatonal frente al estadio.
Sin embargo, las familias sostuvieron que la actuación policial durante la protesta previa desalentó la participación de otras víctimas en la movilización, por lo que la marcha hacia el estadio registró la menor asistencia de colectivos desde que comenzaron sus protestas en el contexto del Mundial.
Durante el recorrido, la fundadora del colectivo Una Luz en el Camino, Jaqueline Palmeros, afirmó: “Pareciera una intimidación a raíz de lo que pasó tan lamentable hoy en la cascarita que se iba a hacer en Ermita y que incurrió en violencia contra las familias buscadoras nuevamente. Condenamos enérgicamente lo sucedido en la Calzada de Tlalpan, en la Ciudad de México”.

