Panteones de los departamentos de Guatemala como Quiché, Quetzaltenango, San Marcos y Xelajú recibieron este miércoles los restos de los 17 chapines que murieron en la estación migratoria de Ciudad Juárez, Chihuahua.
El activista Irineo Mujica, quien acudió a uno de los sepelios, exigió al gobierno mexicano emitir una orden de arraigo contra el aún titular del Instituto Nacional de Migración (Inami), Francisco Garduño, para evitar que se “escurra” de las manos de la justicia y sea juzgado por lo que ha denominado un “crimen de estado”.
Previo a la movilización de una nueva caravana migrante, Mujica Arzate sostuvo que se caminará desde Tapachula hacia el centro del país para exigir justicia por los 40 muertos en Ciudad Juárez y por todas las víctimas a manos de las políticas xenofóbicas del estado mexicano.
En San Antonio Sija, en Totonicapan, el cuerpo de Roberto González, uno de los 19 guatemaltecos muertos en el incendio del pasado 27 de marzo, fue sepultado en medio de lamentos de sus hijos y esposa.
“Roberto tenía esposa y dos hijos menores, a quienes les prometió el día que partió que trabajaría en EE. UU. para que ellos tuvieran un mejor futuro, pero con su muerte la vida les dio un giro inesperado”.
La mayoría de los cuerpos han llegado a sus respectivos sitios, sin embargo, al menos una decena aún permanece en territorio mexicano en los procesos de identificación y repatriación.

