La Jornada
Las autoridades del Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG) aún no cumplen con la disposición de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno (SABG) de brindar medidas de protección a los trabajadores que denuncian irregularidades en el nosocomio. En junio, la dependencia federal entrevistó a decenas de quejosos, quienes ahora tienen temor de sufrir represalias, como la jefa del Departamento de Comunicación Social del nosocomio, Enid Álvarez, a quien desde el pasado jueves se le impide ingresar a las instalaciones.
Los vigilantes le bloquearon el acceso y le mostraron un oficio firmado por Claudia Gutiérrez Camacho, directora de Enseñanza y Desarrollo Académico, el cual dice: “no se autorice su ingreso” a partir del 16 de julio debido a la terminación de la relación laboral.
Ayer, Álvarez informó en conferencia de prensa que un día antes la funcionaria le solicitó que firmara su renuncia por “pérdida de confianza”. No lo hizo y explicó que desde 2024se enfrentó a situaciones que afectaron el trabajo del área, en particular del Centro Mexicano de Educación en Salud por Televisión (Cemesatel), por el incumplimiento con el pago de salarios al personal de honorarios. A ello se sumó este año la falta de renovación de contratos.
Álvarez comentó que la directora de Enseñanza dijo que el hospital carecía de los recursos para cubrir esos salarios. Luego informó que a partir del 1º de julio quedarían suspendidos los contratos por honorarios del personal que durante los pasados 12 años consolidó la única casa productora de televisión y transmisión digital del sector salud.
El organismo transmite las sesiones clínico-patológicas del HIMFG y cursos de actualización médica por los que el nosocomio obtiene ingresos y ha brindado servicios a la Secretaría de Salud y a la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad.
Enid Álvarez señaló que la versión oficial es la falta de recursos, pero la directora de Enseñanza admitió la entrada personal nuevo para transmitir la sesión clínico-patológica desde el mismo 1º de julio.
A pesar de que Cemesatel cuenta con los equipos para realizar el trabajo, “los dejaron de lado”.
Esta es una de las represalias contra los trabajadores del HIMFG. A algunos otros los han cambiado de área o de plaza con un salario menor y sin ninguna explicación.
De acuerdo con entrevistados, las acciones de las autoridades, en particular de la directora de Enseñanza, se han dirigido a quienes firmaron la denuncia enviada a la presidenta Claudia Sheinbaum sobre los problemas del hospital.

