Proceso
Cox, la compañía que compró las plantas de Iberdrola en México, recibió de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) la adjudicación para la construcción de la planta desaladora de Rosarito, en Baja California.
El proyecto contempla una inversión de 304 millones de dólares, con un plazo de ejecución de tres años.
De acuerdo con la compañía española, la adjudicación es una muestra de la colaboración que mantiene con el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo. Aunque la empresa no lo menciona, la situación es diferente a la que vivió Iberdrola durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, cuando los constantes enfrentamientos terminaron con la venta de sus plantas en el país.
“Este proyecto reafirma nuestro compromiso con México, tras la adquisición de Iberdrola México, en un país al que aportamos nuestra experiencia en el sector del agua con esta adjudicación (…) Nos enorgullece colaborar con las autoridades federales y estatales en una iniciativa alineada con los objetivos del Plan Nacional Hídrico y que ayudará a fortalecer la resiliencia de la región ante los desafíos asociados al cambio climático”, señaló Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Cox.
La primera fase del proyecto contempla la construcción de una planta desaladora con capacidad para tratar 2.2 mil litros por segundo, lo que permitirá incorporar aproximadamente 190 millones de litros diarios de agua potable al sistema de abastecimiento regional.
Una vez que se encuentre completamente desarrollada, la desaladora tendrá una capacidad final de producción de 4.4 mil litros por segundo, equivalentes a más de 380 mil metros cúbicos diarios de agua para consumo humano, lo que la convertirá en la mayor instalación de este tipo en América Latina.
La planta empleará tecnología de ósmosis inversa, un sistema avanzado de tratamiento que utiliza membranas semipermeables para eliminar sales, minerales e impurezas del agua de mar y transformarla en agua potable.
De acuerdo con Cox, la desaladora beneficiará a un millón de personas y forma parte de las iniciativas prioritarias contempladas dentro del Plan Nacional Hídrico del gobierno federal.
“La desaladora, en beneficio de un millón (de personas), forma parte de las iniciativas prioritarias del Plan Nacional Hídrico de México y atenderá las necesidades de abastecimiento de los municipios de Playas de Rosarito y de la zona suroeste de Tijuana”, expuso la empresa.

