Primera Nota
En verdad que cada vez la política pública se está emparejando con los actos de corrupción de los personajes encumbrados en el poder, mucho peor que en el pasado.
La frase célebre de que “no somos iguales”, plasmada como ritual en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, hoy ha pasado a los libros de la historia como una mera cita popular de engañabobos.
El caso de la presidenta del Instituto Nacional (INE), Guadalupe Taddei, la hoy mujer más nombrada en los corrillos políticos y ciudadanos del país y fuera de las fronteras, no tiene signo de comparación.
Acusada por extender convenios millonarios a su contratista y pareja sentimental por millones de pesos, la tiene entre la espada y la pared, aún así no se rinde.
No renuncia porque esperará los resultados que ha iniciado contra ella la Auditoría Superior de la Federación y la Auditoría de la Unidad Financiera.
Pero lo peor, se atrevió a desafiar la sugerencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de dejar el cargo en tanto se investigan los posibles actos de corrupción. Bueno, el Senado de la República le rechazó el apoyo y hay algunos senadores que hasta pidieron juicio político, a los que se sumó la oposición.
Ante tales circunstancias será cuestión de horas para que Taddei decida su futuro y sea la primera sacrificada en este país, aunque delante de ella haya casos tan graves como los casos de corrupción del huachicol fiscal, de los señalamientos a las obras del Tren Maya, del Interoceánico, de los negocios de Andy y de Boby López Beltrán, hijos de AMLO, encubiertos por su operador Amílcar Beltrán, el super amigo de la familia que hoy anda desaparecido, pero ubicable, según el titular de la Secretaría de Seguridad Federal, Omar García Harfuch.
Guadalupe Taddei quizás tiene un as bajo la manga y este puede ser que aguante vara, sugeridas tras bambalinas desde el centro ceremonial de Morena para enfriar el conflicto entre Sheinbaum y la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, las protestas de los trabajadores del Seguro Social, las manifestaciones que harán este lunes los trabajadores del transporte de carga y pasaje en todo el país.
Una carta que se ve muy pobre para seguir poniendo cara dura a los embates en todos los frentes.

