Trabajadores de la comuna tonalteca denuncian que son forzados a llevar acompañantes bajo advertencia de despido; exigen la intervención del Gobernador Eduardo Ramírez.
TONALÁ, CHIAPAS — En un nuevo episodio de abuso de poder y vulneración de los derechos laborales, el alcalde de Tonalá, Manuel Narcía Coutiño, mejor conocido como “Manaco”, ha desatado la indignación entre la plantilla laboral del Ayuntamiento al condicionar su permanencia en el cargo a cambio de su participación en actos proselitistas.
La amenaza: “Es obligatorio o hay despido”
Fuentes internas de la presidencia municipal revelaron que, a través de mensajes directos a los directores de área, el edil lanzó una consigna tajante: el traslado este domingo a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez para un evento del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) no es opcional. La orden incluye no solo la asistencia del trabajador, sino la obligación de llevar acompañantes para “inflar” las cifras del evento.
“Es obligatorio, y aquel que no acate la disposición será despedido de la presidencia”, reza la advertencia que circula en los pasillos del inmueble municipal, donde el ambiente se describe como de hartazgo ante la actitud prepotente y déspota que ha caracterizado la administración de Narcía Coutiño.
Cansancio social y presunta corrupción
Los inconformes, quienes solicitaron el anonimato por temor a represalias inmediatas, señalaron que el alcalde ya pregona a los cuatro vientos sus intenciones de ocupar la silla presidencial por cuarta ocasión. Sin embargo, la opinión pública parece ir en sentido contrario.
Además de las violaciones laborales, los trabajadores y ciudadanos denuncian:
Enriquecimiento ilícito: Acusan que las obras públicas son asignadas de manera directa a empresas familiares del alcalde.
Mala calidad: Aseguran que la mayoría de los proyectos de infraestructura son un “fracaso” técnico.
Autoritarismo: La falta de respeto al carácter de los empleados y el uso del recurso público para fines partidistas.
Llamado al Ejecutivo Estatal
Ante este escenario, los trabajadores hicieron un llamado enérgico al Gobernador del Estado, Eduardo Ramírez Aguilar, para que ponga un alto a los atropellos de “Manaco”.
“Basta ya de tener de presidente a alguien que violenta los derechos. Tonalá necesita rostros nuevos, personas honestas que dirijan los recursos de los tonaltecos y no solo el negocio de una familia”, sentenciaron los denunciantes.

