La Silla Rota
Un nuevo incendio fue reportado este jueves 1 de octubre en las instalaciones de la refinería Olmeca, conocida como Dos Bocas en Paraíso, Tabasco, lo que generó alarma entre habitantes de comunidades cercanas al complejo petrolero.
Desde las primeras horas de este jueves, pobladores y pescadores de comunidades cercanas difundieron fotografías y videos en redes sociales en los que se observa una intensa columna de humo visible a varios kilómetros del complejo.
Ante el reporte, Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que durante la madrugada se registró un evento operativo en la Batería de Separación Litoral, por lo que se realizaron acciones para evitar el cierre de pozos productores de la Región Marina Suroeste.
La empresa explicó que, al derivar de manera controlada el flujo de gas hacia un quemador —dispositivo de seguridad utilizado ante este tipo de eventos—, se presentó un sobrecalentamiento en el área que provocó un conato de incendio en el pastizal seco alrededor del quemador.
De inmediato se activaron las medidas de seguridad y bomberos de la Terminal Marítima Dos Bocas extinguieron el fuego. Pemex aseguró que no hubo personas lesionadas ni afectaciones a las instalaciones y que las operaciones continúan con normalidad.
La empresa reiteró su compromiso con la seguridad del personal, la protección del medio ambiente y la operación segura de sus instalaciones.
Refinería Olmeca: ¿qué otros incidentes se han registrado?
El primer evento confirmado por Pemex ocurrió el 23 de enero, cuando se registró un conato de incendio en una planta de proceso de la Refinería. La empresa explicó que se originó por una pérdida de contención en una línea de descarga y aseguró que no hubo afectaciones al personal, al medio ambiente ni a la comunidad.
Tres días después, el 26 de enero, Pemex informó sobre una variación de presión en la Planta Catalítica que generó una manifestación visible en el quemador. La petrolera aclaró que no se trató de un incidente ni de una condición de riesgo y que la planta fue llevada a un paro seguro.
El 17 de marzo, ocurrió uno de los eventos más graves del año. Un incendio se registró en el exterior de la barda perimetral del predio de almacenamiento de hidrocarburos. Pemex explicó que las fuertes lluvias provocaron el desborde de aguas aceitosas, cuyo estancamiento derivó posteriormente en la ignición.
El saldo fue de cinco personas fallecidas, entre ellas una trabajadora de Pemex. La empresa precisó posteriormente que cuatro de las víctimas pertenecían a una compañía externa y transitaban en un vehículo por una vialidad federal cercana a las instalaciones.
Pero no sólo eso, días después de confirmó una fuga de aceite que contaminó el río Seco y requirió de decenas de horas y trabajadores para poder retirar el material.
El 7 de abril, una nube blanca y la activación de alarmas generaron versiones sobre una posible fuga de gas. Pemex aclaró que se trató de una emanación de vapor de agua en un tanque de almacenamiento y descartó un incendio o afectaciones.
Dos días después, el 9 de abril, sí se registró un incendio en la zona de almacenamiento de coque de la Refinería Olmeca.
Esta vez se informó que el fuego fue sofocado alrededor de las 18:25 horas, después de la intervención de más de 150 elementos especializados. Inicialmente reportó a un bombero con intoxicación leve por inhalación de humo; posteriormente confirmó que no hubo personal lesionado ni intoxicado.
El 7 de mayo, nuevamente una emisión visible provocó alarma. En esta ocasión se trató de una emanación de vapor en un tanque de almacenamiento, sin incendio ni afectaciones al personal, población o instalaciones.
El 16 de mayo, durante trabajos programados de mantenimiento, se registró una flama en el exterior de uno de los tanques mientras se realizaban maniobras de vaciado de tanques de almacenamiento de residuo de vacío. Pemex señaló que fue controlada de inmediato y que no representó riesgo para trabajadores, instalaciones o comunidad.
El 24 de junio, una falla en el sistema de cogeneración provocó un paro de la planta de generación eléctrica y llevó las plantas de proceso a una condición segura.
En redes sociales circularon imágenes de humo y llamas en un quemador, lo que generó alarma entre habitantes de la zona. De nueva cuenta la paraestatal aseguró que no existía una situación de emergencia ni riesgo para trabajadores, población o medio ambiente.
El 20 de julio, ocurrió otro evento que sí involucró fuego. A a las 7:35 horas una fuga en una bomba de carga de crudo provocó una pérdida menor de aceite, con fuego incipiente y humo negro. Personal contraincendios extinguió la flama y no hubo personas lesionadas.
Posteriormente, el 27 de julio, una nueva columna blanca generó alarma, pero Pemex descartó que hubiera incendio o explosión y explicó que se trataba de vapor de agua procedente de un tanque de almacenamiento de producto caliente.

